
Pero he cambiado mi forma de proceder. Ya no compro tomate en lata, porque estoy un poco cansada de la cantidad de residuos que generamos, y ya no congelo, si no que hago la salsa en conserva.
El método es bastante sencillo, aunque hay que estar pendiente, pero merece la pena. Yo hago 3 kilos de salsa de tomate y así tengo para varias comida.
Primero tenemos que preparar la salsa de tomate como tengamos costumbre. Yo la emboto sin triturar porque para algunos platos nos gusta más así.
Pasos para hacer la conserva de tomate casera:
Una vez que la salsa está lista tenemos que esterilizar los botes que vamos a utilizar, sus tapas y las pinzas con las que manipularemos los recipientes.
Para ello los meteremos dos minutos en agua hirviendo.
Los sacamos del agua y los dejamos que se templen boca abajo sobre papel de cocina (también las tapas).
Cuando hayan perdido temperatura y podamos manipularlos les damos la vuelta y empezamos a rellenarlos con la salsa intentado que no queden huecos en el bote. Los tapamos, los metemos en la olla, los cubrimos con agua y hervimos durante 30 minutos. Dejamos que se enfríen dentro de la olla.
Y así tendremos nuestra propia conserva casera.
Si cuando vayamos a utilizarla vemos que ha ocurrido una de estas tres cosas debemos desecharla:
1) La tapa se ha hinchado.
2) La tapa no hace «plop» al abrirla.
3) Hay moho en el bote.