¡Buenos días!
Desde siempre me ha gustado hacer cursos de la más variopinta temática. Siempre he pensado que de todo se aprende algo que nos va a resultar útil. Cuando estaba en la universidad mis compañeras se reían de mi porque siempre estaba liada con algo. Cursos, talleres, monográficos…ahí estaba yo.
Mi profesora de Psicología siempre decía que cuanto más ocupada estaba una persona, mejor rendía. En mi caso no era así, jajaja, pero yo lo intentaba.
Así que cuando la semana pasada, me llegó la información de un curso sobre marketing, allá que me fui. Y aunque la semana se me complicó un poco por el bendito curso, lo disfruté tanto que todo el esfuerzo ha merecido la pena. Este curso forma parte de un programa formativo municipal y ya hay alguno más al que le tengo echado un ojo, así que me espera un trimestre algo liado.
Lo malo de todo esto, es que tengo que hacer encaje de bolillos (¡me encanta esta expresión!) para encajar todas mis actividades diarias. Y no se cómo pero acabo llegando a todo. Así que, al final, va a resultar que mi profesora de Psicología tenía razón.
EStoy segura de que tu profesora tenía razón. Yo rindo mucho más bajo presión y cuando tengo muchas cosas por hacer. Aquí no se hacen muchos cursos, aunque yo con mi horario de trabajo no puedo apuntarme a nada
¡Besos mil!
Pues es digno de estudio, porque lo de rendir bajo presión no puede ser bueno para la salud 😛
Yo tampoco puedo apuntar a muchos cursos, así que lo que pillo no lo suelto 🙂