Hay muchas recetas de rosquillas de anís, así que buscando por Internet me quedé con la de Con Sabor a Canela y la adaptación a Thermomix la hice siguiendo la receta de Juani de Ana Sevilla
Ingredientes:
Harina de trigo: 400 gramos.
Mantequilla (a temperatura ambiente): 50 gramos.
Azúcar blanca: 100 gramos.
Levadura química: 2 cucharaditas.
Huevos: 3.
Anís: 60 mililitros.
Ralladura de una naranja.
Sal: una pizca.
Aceite de oliva virgen extra.
Azúcar blanca (para espolvorear por encima).
Canela en polvo.
Casca los huevos en un bol y añade el azúcar, el anís, la ralladura de la naranja, una pizca de sal y la mantequilla en punto pomada. Bate todo hasta obtener una mezcla homogénea.
Tamiza la harina con la levadura en otro bol y añádela poco a poco a la mezcla anterior ayudándote con una espátula de silicona. Cuando la masa esté integrada, puedes seguir amasando hasta conseguir una masa que no se pegue a los dedos.
Como el tamaño de los huevos puede hacer que nuestra masa tenga más o menos líquido, puedes añadir un poco de harina si ves que se pega. ¡Pero no te pases!
Una vez que la masa esté lista, envuélvela en film y deja que repose en la nevera durante media hora. Una vez pasado el tiempo, pon a calentar aceite de oliva en una sartén.
Haz bolitas, del tamaño de una nuez aproximadamente, haz un cilindro con ellas y únelas por los extremos. Como las rosquillas crecen durante la fritura, no eches demasiadas cada vez a la sartén.
El fuego deberá estar a temperatura media-alta, para que no se doren rápidamente y se queden bien hechas en el interior.
A medida que las vayas friendo, deja que escurra el exceso de aceite poniéndolas en un colador grande. No dejes que se enfríen y pásalas por una mezcla de azúcar y canela.
Pon en el vaso los huevos, la mantequilla, el anís, la sal, la levadura, el azúcar y la ralladura de naranja. Programa 30 segundos a velocidad 5.
Pon la velocidad 4, sin tiempo, y vete echando la harina, poco a poco, por el bocal. Cuando hayas echado toda la harina programa un minuto, velocidad Espiga. Envuélvela en film y deja que repose en la nevera durante media hora.
Una vez pasado el tiempo, pon a calentar aceite de oliva en una sartén.
Haz bolitas, del tamaño de una nuez aproximadamente, haz un cilindro con ellas y únelas por los extremos. Como las rosquillas crecen durante la fritura, no eches demasiadas cada vez a la sartén.
El fuego deberá estar a temperatura media-alta, para que no se doren rápidamente y se queden bien hechas en el interior.
A medida que las vayas friendo, deja que escurra el exceso de aceite poniéndolas en un colador grande. No dejes que se enfríen y pásalas por una mezcla de azúcar y canela.
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Hola buenos dias
Es que en la elanoracion con tetmomix en los ingredientes para echar en el vaso , has puesto aceite, no es mantequilla ?
¡Tienes razón! Ahora mismo lo corrijo, ¡muchas gracias!