Elegir una sal de calidad, de la que conocemos su procedencia y su proceso de producción es elevar un poco más el proceso de cocina y transformar algo cotidiano y rutinario en una experiencia top. Ya que tenemos que cocina a diario, qué menos que hacerlo con los mejores ingredientes y con todo nuestro cariño, ¿no crees?
El frico es la versión italiana de nuestra tortilla española. Lo original de este plato es que, en lugar de huevo, utiliza queso. ¿Y quién puede resistirse a un buen queso fundido?
Hace tiempo que vi en un vídeo esta receta, de cuya existencia era completamente ignorante. ¡Como si alguien fuese capaz de saberlo todo!
Estoy segura de que existen muchas variantes del frico friculinao, pero yo te cuento la que preparé siguiendo las indicaciones de Directo al Paladar.
Como sabía que encontrar el queso Montasio iba a ser complicado, yo lo hice con queso Emmental y queso Gouda, así que mi plato es un frico europeo. Me temo que no tiene nada de italiano, jajaja.
Después de probarlo puedo decir que me ha gustado, pero me parece demasiado grasiento, no es un plato para comer frecuentemente. Aunque comer mucho queso fundido siempre me viene bien, jajaja Quizá con el queso original quede un poco más ligero, pero no se si algún día podré comprobarlo por mí misma 😊
Así que, en la batalla de tortillas, sigue ganando la tortilla española.
Ingredientes (para 4 personas):
Patatas: 500 gramos.
Queso de vaca: 300 gramos.
Cebolla: una.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.
Pela la cebolla y pícala en juliana muy finita.
Calienta aceite de oliva en una sartén y fríe la cebolla despacito para que se ablande sin tostarse (¡o sí, a tu gusto!).
Pela las patatas, lávalas, sécalas y rállalas con un rallador. Añade sal a la patata rallada, pero no mucha porque el queso ya tiene su propia sal.
Cuando la cebolla que tienes en la sartén esté tierna, añade las patatas ralladas y deja que se cocinen a fuego lento durante 14 minutos.
Mientras se va cocinando, ralla los quesos.
Cuando la mezcla de patatas y cebolla esté cocinada, sácala de la sartén y escurre todo el aceite posible. Ponlo en un bol y añade el queso rallado, mezclando bien todo.
Ahora echa la tortilla en una sartén sin aceite (o con un pelín en la base, bien esparcido) y dora la tortilla durante 3-5 minutos a fuego medio por cada lado. Tiene que dorarse sin llegar a quemarse.
Come el frico friuliano recién hecho para que puedas disfrutar del queso fundido. Si te sobra, puedes calentarlo en la sartén con el fuego bajito durante 3 minutos.
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