Lo básico de esta receta es el bacalao y las verduras. A partir de ahí, total diversidad. Principalmente se cocina en León, Aragón, Navarra, Cuenca y algunas zonas del País Vasco.
Una de las versiones que vi mientras buscaba la receta que iba a preparar, es el uso de tomate natural o tomate frito. En mi caso, elegí tomate frito Hida, uno de los mejores tomates fritos que se pueden encontrar en el mercado.
Aunque me gusta preparar mi propio tomate frito, no siempre la vida que llevo me permite dedicarle tiempo y si quiero asegurarme de tener un buen producto que no estropee el resto de la receta, opto por productos de calidad como Hida.
Como buena adoradora del bacalao que soy, no podía dejar de tener este plato en mi recetario. Y, por fin, le ha llegado su momento. En mi caso he utilizado por el bacalao desalado, que es el que compro últimamente para no tener que estar pendiente del proceso de desalado.
Para prepararlo he seguido la receta de Martin Berasategui, pero como también he cambiado alguna cosa, pues ya tenemos una nueva variación, jajaja.
El pimiento asado que usé, lo asé en la freidora de aire. Tenía un par de pimientos rojos bien hermosos así que decidí darles salida. En 30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, ya estaban listos, así que no me merecía la pena comprarlos ya asados.
Los dientes de ajo los puse enteros porque me encanta encontrarlos así en el plato y comerlos a conciencia, jajaja. Pero puedes picarlo si lo prefieres.
Vas a ver que es una receta sencillísima que se prepara en un abrir y cerrar de ojos. Si te sobra, puedes calentarla a fuego lento cuando vayas a comerla. ¡Y no olvides tener el pan a mano porque te aseguro que vas a disfrutar muchísimo la salsa de este plato!
Bacalao desalado: 4 trozos.
Cebolla: una.
Ajo: 5 dientes.
Salsa de tomate: 12 cucharadas.
Aceite de oliva virgen extra.
Pimiento rojo asado.
Quita la piel y las espinas del bacalao y reserva la piel. Con las manos, desmenuza el bacalao en trozos no muy pequeños. Pela y pica la cebolla y pela los dientes de ajo.
En una cacerola baja, calienta aceite de oliva para sofreír la cebolla y el ajo. Sofríe la cebolla y el ajo hasta que la cebolla esté tierna y ligeramente dorada. En ese momento, añade el bacalao, la salsa de tomate, el pimiento rojo asado cortado en tiras y la piel del bacalao (la piel va a hacer que la textura de la salsa engorde, no es necesario comerla).
Deja que se cocine a fuego bajo (en mi cocina que tiene 9 niveles, lo cociné al 3) durante 25 minutos, aproximadamente.
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