Queso fresco con gelatina de pomelo

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En
Asturias existen infinidad de quesos: de vaca, de
oveja, de cabra, tiernos, curados, con moho… Uno de ellos es el de
afuega`l pitu (en
castellano, “ahogar la garganta”), un
queso de vaca
con una textura muy peculiar, tanto que al comerlo para que se queda
en la garganta (por eso se recomienda consumirlo acompañado de
sidra). El afuega`l pitu se
presenta en tres variedades: curado
rojo
(se añade pimentón
picante), curado blanco
y fresco.

A
mi abuela le gustaba mucho el fresco y como uno de sus lugares de
producción es
un pueblo que estaba muy cerca del suyo, siempre o tenía en su casa.

En
nuestro último viaje a Asturias nos trajimos un par, que fueron
directamente al congelador ya que es un queso con una caducidad corta
pero que aguanta la congelación muy bien.

Cuando
hace unos días me apunté al reto
“Alfabeto Dulce” y nos comunicaron los ingredientes para este mes pensé en que este
queso le iría muy bien.

Si
no podéis conseguir un queso similar se puede sustituir por un
requesón.

INGREDIENTES
(para 4 personas):

Queso
fresco graso: 400 gramos.
Gelatina
de pomelo.
Bizcochos
“Lady Finger”: 4.
Mantequilla:
40 gramos.
Azúcar:
100 gramos.
Leche:
100 mililitros.
Canela
en polvo.

Para
la gelatina:
Zumo
de pomelo: 250 mililitros.
Azúcar:
100
gramos.
Gelatina
en hojas: 6.

ELABORACIÓN:

Sacamos
la mantequilla
de la nevera y dejamos que se atempere.

Preparamos
la gelatina;
yo era la primera vez que la
hacía, así que seguí las indicaciones de “Disfruta de la Cocina con Marta”:
ponemos
las hojas de gelatina a remojo
en agua fría durante 5 minutos. Mientras se remojan hacemos el zumo
de pomelo
(yo conseguí
los 250 mililitros con uno y medio), lo colamos y lo echamos en un
cazo con el azúcar.
Calentamos a fuego medio hasta que alcance los 60ºC.
Si no tenemos
termómetro de cocina tendremos que estar atentos para que no llegue a hervir.

Mientras
se calienta, removemos
para que el azucar se vaya deshaciendo y no se pegue al fondo.

Cuando
el zumo está caliente, escurrimos la gelatina y la añadimos al
zumo, removiendo bien para que se deshaga.

Pasamos
la mezcla a un molde
largo, de manera que consigamos una lámina de gelatina de 1/2
centímetro
de grosor
aproximadamente.

Dejamos
que se temple
a temperatura ambiente y la metemos en la nevera.

En
un bol ponemos los bizcochos
y los trituramos.
Añadimos la mantequilla
que teníamos a temperatura ambiente y mezclamos hasta conseguir una
masa.

Dividimos
esa masa en 4 porciones
y las colocamos en el fondo
de los vasos en los que vayamos a servir el queso. Apretamos contra
el fondo y metemos los vasos en el congelador.

Cuando
la gelatina esté solidificada, preparamos el queso. En un bol
echamos el queso troceado,
la leche
y el azúcar.
Batimos hasta que esté todo bien mezclado. Podemos añadir más o
menos leche y/o azúcar hasta que esté a nuestro gusto.

Con
un cortapastas
del mismo diámetro que el queso vamos cortando la gelatina.
Necesitaremos 8 círculos.

Sacamos
los vasos del congelador y echamos una cucharada de queso. Lo
aplastamos un poco y encima colocamos un círculo de gelatina.
Ponemos otra cucharada y otro círculo de gelatina. Terminamos con
una última cucharada de queso y espolvoreamos un poco de canela
por encima.

Lo
servimos frío.

¿Quieres más?

19 pensamientos en “Queso fresco con gelatina de pomelo”

  1. Qué pinta!! Y con el pomelo (que por cierto me encanta así solo con azúcar) tendrá un toque muy refrescante 😉 Una pregunta, que son las "Lady finger"? Un Besito!

  2. Qué pinta!! Y con el pomelo (que por cierto me encanta así solo con azúcar) tendrá un toque muy refrescante 😉 Una pregunta, que son las "Lady finger"? Un Besito!

  3. Con unos días de retraso me acerco a vuestros blogs a visitar las recetas para el reto. Con esta combinación de ingredientes has conseguido una receta estupenda, además con una presentación preciosa. Me imagino el sabor!!! Besos,

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